Recuerda la fortaleza de un chico que falleció a los doce años y se volvió un emblema contra la enfermedad.

El Doodle de Nkosi Johnson. Foto/ Web
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A través de un Doodle que recrea una de sus emotivas intervenciones en público, Google recuerda el 4 de febrero el nacimiento Nkosi Johnson, el niño sudafricano que falleció a los doce años por complicaciones derivadas del VIH-SIDA.

Nkosi se convirtió en un activista que visibilizó los estragos de la enfermedad y que luchó, sobre todo, para evitar la discriminación social a todos aquellos que padecen esa enfermedad. Más en su país, Sudáfrica, uno de los más diezmados por el SIDA.

El niño tuvo que enfrentarse a dos frentes distintos al mismo tiempo: el de la enfermedad y el del rechazo social. La escuela primaria estatal de Melville, el barrio en donde vivía en Johannesburgo, no lo admitió como estudiante. Entonces, se plantó junto a su madre adoptiva, Gail Johnson y acudió a la Corte Suprema de su país. Finalmente fue aceptado.

Un niño de nueve años en Nkosi´s Heaven, una residencia para niños con VIH-SIDA en Sudáfrica. Foto/Reuter
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Su admisión sentó un destacado precedente porque, desde ese momento, se instauró en Sudáfrica​ una regulación educativa que prohíbe la discriminación de los alumnos que padezcan la enfermedad.

Cuando Nkosi nació el 4 de febrero de 1989 en la capital sudafricana, los médicos que lo atendieron detectaron que era seropositivo y no le dieron más de nueve meses de vida. Pero el niño superó en varios años ese pronóstico.

Gail Johnson toma la mano de su hijo Nkosi Johnson. Foto/AP
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El niño fue adoptado por Gail Johnson, luego del fallecimiento de su madre biológica en 1997. Johnson, una trabajadora voluntaria en los centros de salud de Sudáfrica, no sólo le dio su apellido, también su apoyo para toda su faceta como activista defensor de los derechos de la niñez.

Gail contó que decidió adoptarlo por antes de conocer a Nkosi,”tuve un encuentro gráfico con una muerte al sida cercana a mi familia, y quería hacer algo más que solo hablar sobre eso. Y ahí estaba Nkosi. Todo lo que tuve que hacer fue ofrecerle ayuda.”


Niños sudafricanos homenajean a Nkosi Johnson. Foto/AP
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El pequeño se convirtió en emblema de la lucha contra el sida luego de pronunciar un discurso que conmocionó a los delegados presentes en la Conferencia Mundial sobre el Sida celebrada en Durban, en 2000, cuando suplicó que se tratara a los enfermos como a personas normales

En ese marco, Nkosi Johnson, de 11 años, tuvo a una audiencia de 10,000 delegados a quienes les contó su historia de vida y les pidió que: “Por favor ayuden a gente con sida, apóyenlos, ámenlos, cuídenlos.”

Sin embargo, tras un ataque a finales de 2000 que le causó graves lesiones cerebrales, tuvo que ser hospitalizado y a continuación trasladado a su casa donde falleció el 1° de junio de 2001.